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AS LAREIRAS GALLEGAS,.

AS LAREIRAS GALLEGAS,.

 Creo que no hay ningún rincón hogareño, lugar o sitio que tenga tantas anécdotas,  cuentos etc,. como una lareira gallega; estas como es sabidoLKLJ-.,  eran las antiguas cocinas, llamadas lareiras en galicia pero que en las diversas provincias, comarcas o pueblos fuera de galicia tambien tenian su nombre, fogones etc. Normalmente dichas lareiras tenian a su alrededor unos bancos amplios de madera de castaño o carballo, muy cómodos con un buen respaldo donde te podias echar una buena siesta y relajarte unas cuantas horas despues de haber hecho tus labores agricolas o similares; eran el aposento mas apreciado y concurrido de la casa donde por las noches otoñales y de invierno se juntaban varios vecinos alrededor de una buena hoguera de leña a contar sus aventuras cotidianas, sus penas y sus hazañas, dicen que si as lareiras hablaran no habria espacio en el mundo para escribir sus historietas, sus hazañas y tambien sus mentirijillas, allí se cortaban trajes para todo el mundo, eran tiempos que no habia televisión ni cine, eso sí, en estos aposentos no faltaban amagostos de castañas, empanadas y a veces una jarrita de vino, esto último ya era según el status de la lareira, porque por desgracia habia lareiras de distinto nivel socia,l de pobres y menos pobres, pero bueno eran asi las cosas y cada uno se iba adaptando o conformando con lo poco o mucho que tenia,,   pero eso sí, todo el mundo tenia su lareira con banco de madera o sin él. En el mismo aposento de la referida lareira solia haber una hucha o artesa donde se hacia la masa del pan y se guardaban ciertos comestibles, pues las neveras no existian y allí por lo menos estaban los alimentos resguardados de las moscas y ratones, tambien se aprovechaba dicha artesa para por las noches jugar a las cartas encima de su tapadera, un dia comentó un vecino de Pedrafita O Corgo, D. Enrique Rodil, excelente persona ya fallecida  si me dieran un patacón, (una moneda de diez centímos de las antiguas ptas.) por cada puñetazo que jugando a las cartas  pegaron los jugadores en la tapa de esta artesa, posiblemente seria el hombre más rico del mundo. En estas antiguas cocinas tambien se hacian tratos comerciales, de ganado, tierras e incluso de matrimonio; en otra ocasión se citaron para casar a su hijo con los padres de la novia en una de estos aposentos, decian incluso que daban suerte a los nuevos novios, porque al estar la lumbre encendida las meigas y trasgos se ausentaban del lugar. Cuento un poco este caso; llegó el novio con sus padres a la hora acordada para cenar en casa de los padres de la prometida, la señora de la casa que era la madre de la  novia ya procuraba tener la cena preparada, y despues de hacer las correspondientes presentaciones se sentaban, en este caso la cocina tenia una mesa adosada que se plegaba por unas bisagras al lado de la pared, dicha mesa de tablas de nogal,de unos dos metros de largo por uno de ancho, era una buena mesa aunque a decir verdad la habian hecho hacia pocos dias para tal acontecimiento, habia que dar buena imagen, era un dia importante para ambas familias, total que sentados ya en unos bancos de madera que rodeaban tal mesa la señora de la casa, le dijo a su marido, pero pepe, saca la jarra de vino que tienes refrescándose en el pozo y vais tomando un vino mientras yo parto el lacón y los chorizos, pepe estaba como un poco asustado, era muy tímido, trajo le jarra de barro de unos dos litros y hecho vino en los seis vasos que habia en la mesa partiendo al mismo tiempo unos trozos de queso de cabra,al mismo que su mujer ponia en la mesa una fuente grande  con un lacón, un butelo y media docena de chorizos, y al lado otra fuente mas pequeña y de madera con bastantes grelos con muy buena pinta, se sentó y dijo, a comer que estais en vuestra casa. Durante la buena cena los padres del novio hicieron la petición de la novia,  por supuesto todo afirmativo, ya quedaron de acuerdo en que fecha seria la boda y todos los detalles relacionados con el evento, se despidieron y los padres del  novio invitaron  a comer un dia a casa a sus futuros consuegros, finalizando aquí la visita.- Unha pequena historia das lareiras galegas, eu acordome de elas.-

 Autor: Xosevila.-  Un abrazo.-

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